viernes, 25 de marzo de 2016

Reflexión sobre el Manifiesto Comunista


Hace unos días hicimos un taller en la asamblea de Colectivo Acción Anticapitalista (CAA), sobre el Manifiesto Comunista, escrito en el siglo XIX por Marx y Engels. Un texto que pronto se convirtió en una de las bases literarias de la lucha obrera.

Tengo que confesar que al principio tuve un poco de temor al leer este texto, por el simple hecho de llevar la palabra “comunista”, ya que he crecido con la creencia de que el comunismo es malo y también pensé que iba a ser aburrido ya que era la primera vez que leía un texto sobre temática marxista. Pero conforme leía me resultaba cada vez más interesante.

Lo admirable de este escrito, con más de siglo y medio de existencia, es que parece que fue ayer que lo escribieran, puesto que salvando algunos matices, el texto está en vigor, es más, sigue siendo la base para instruirse y luchar contra el sistema capitalista que nos oprime como en el tiempo de los autores. Cuando Marx y Engels escribieron este manifiesto no llegaban a los 30 años, algo más que admirar en ellos.

El Manifiesto Comunista está dividido en cuatro capítulos que a continuación comentaré brevemente:


1.- BURGUESES Y PROLETARIOS

En este capítulo los autores describen la historia de las diferentes luchas de clases a lo largo de los siglos hasta el nacimiento de la Revolución Industrial, donde nacen las dos clases sociales: la burguesía y el proletariado, que se enfrentaran hasta nuestros días por obtener el poder político.

La clase burguesa ha desempeñado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario, destruyendo las bases de la sociedad feudal,  dando a luz al sistema capitalista donde  vale más el dinero que la gente.

La clase proletaria nace como resultado de la victoria de la burguesía  y sufre, por lo tanto, la creación del sistema capitalista y a su vez es la única clase social que puede enfrentarse y vencer a la burguesía.


2.-  PROLETARIOS Y COMUNISTAS

En este capítulo se desarrolla la relación que hay entre el proletariado y los comunistas y de cómo estos últimos defienden los derechos de los primeros.

El objetivo de los comunistas en general es: formar la conciencia de clase del proletariado, derrocar el régimen de la burguesía, llevar al proletariado a la conquista del poder. Todo esto en lenguaje llano seria: que, por ejemplo, la gente trabajadora de un barrio, pueda decidir cómo organizar su entorno en lo social y laboral, empoderándose y tomando las riendas de su futuro. 

Otro ejemplo seria, que la plantilla de una gran empresa en crisis económica echara a sus jefes y mediante una asamblea decidiera gestionar desde abajo dicha empresa y una vez conseguido esto llevara el ejemplo a otros sectores sociales e industriales.

Para el empoderamiento de la clase proletaria Marx y Engels propusieron algunas medidas para derrotar al sistema capitalista:

• Expropiación de la propiedad inmueble y aplicación de la renta del suelo a los gastos públicos.
• Fuerte impuesto progresivo.
• Abolición del derecho de herencia.
• Confiscación de la fortuna de los emigrados y rebeldes.
• Centralización del crédito en el Estado por medio de un Banco nacional con capital del Estado y régimen de monopolio.
• Nacionalización de los transportes.
• Multiplicación de las fábricas nacionales y de los medios de producción, roturación y mejora de terrenos con arreglo a un plan colectivo.
• Proclamación del deber general de trabajar, creación de ejércitos industriales, principalmente en el campo.
• Articulación de las explotaciones agrícolas e industriales; tendencia a ir borrando gradualmente las diferencias entre el campo y la ciudad.
• Educación pública y gratuita de todos los niños. Prohibición del trabajo infantil en las fábricasbajo su forma actual. Régimen combinado de la educación con la producción material, etc.

Son 10 medidas que analizándolas bien, no son muy descabelladas y que tranquilamente las podríamos llevar a cabo en la actualidad y así la clase obrera obtendría una sociedad mejor.


3.- LITERATURA SOCIALISTA Y COMUNISTA

En este capítulo se recogen las diferentes formas de lucha del proletariado ante la burguesía y de cómo la lucha comunista es la que de verdad  se destaca y demuestra la unidad de la clase obrera contra la burguesía.


4.-  ACTITUD DE LOS COMUNISTAS ANTE LOS OTROS PARTIDOS DE LA OPOSICION

En este último capítulo Marx y Engels, explican cómo los comunistas tendrían que relacionarse con los demás partidos. En su opinión los comunistas tendrían que apoyar la lucha de los diferentes grupos políticos con los que tuvieran puntos en común, sin olvidar que el objetivo final es el derrocamiento del sistema capitalista.


Texto por Marlene Llorca, militante del Colectivo Acción Anticapitalista

Leer Manifiesto Comunista

martes, 22 de marzo de 2016

La Plataforma Andaluza Contra La Guerra sale a la calle!



El 17 de marzo de 2016, las calles del centro de Sevilla fueron ocupadas por la manifestación que hizo la Plataforma Andaluza contra la Guerra
Salimos a la calle para protestar contra las guerras que, de nuevo, azotan varias zonas de nuestro planeta y que, en esta ocasión, están generando la mayor crisis humanitaria en Europa desde la Segunda Guerra MundialMillones de personas buscan en Europa un futuro en paz y esperanza, dándose de bruces con la dura realidad de una Unión Europea (UE) fortaleza asesina. Así la migración de muchas personas termina en la muerte, tanto de personas adultas como de niñxs
La última ocurrencia de la UE para librarse de las personas migrantes ha sido un acuerdo fuera de la ley internacional para expulsarlas a Turquía sin respetar los Derechos Humanos.
La Plataforma Andaluza Contra la Guerra también salió a la calle para protestar contra las medidas antiterroristas de las instituciones europeas que están propiciando actitudes islamófobas y recortes de libertades laborales y civiles, incluido el Estado EspañolTambién salimos a la calle para protestar por el uso de las bases militares de Morón de la Frontera y Rota (Andalucía) en las guerras imperialistas, como Siria.
La manifestación salió de Plaza Nueva tras hacer una previa concentración donde se gritaron varios eslóganes a favor de lxs refugiadxs y contra la guerra, para luego salir en dirección a Las Setas. Se escucharon eslóganes a favor de las personas migrantes, contra el recorte de libertades y contra el racismo y la xenofobia. Una vez en Las Setascolocamos velas en honor a las víctimas de las guerras y las migraciones y se leyó el comunicado a dos voces, una masculina y otra femenina.
Desde el Colectivo Acción Anticapitalista (CAA) animamos a todos los colectivos y a todas las personas, que crean que otro mundo es posible, a que se sumen a la Plataforma para parar las guerras y sus consecuencias.
¡¡¡No a la guerra!!! ¡¡¡Refugiadxs bienvenidxs!!!

martes, 15 de marzo de 2016

COMUNICADO DE PRENSA DE LA PLATAFORMA CONTRA LA GUERRA DE SEVILLA



Ante el anuncio de convocatoria, "unitaria y a nivel europeo", realizada desde Madrid, para manifestaciones en todo el Estado el próximo miércoles 16 contra la política sobre Refugiados y Refugiadas de la Unión Europea y para llamar la atención sobre la "crisis humanitaria" que está produciendo, la PLATAFORMA CONTRA LA GUERRA DE SEVILLA, que tiene convocada, y legalizada, para el jueves 17 una manifestación en Sevilla, en la Plaza Nueva a las 19,00 horas, CONTRA LA GUERRA, EN FAVOR DE LAS Y LOS REFUDIADOS, Y POR UNA ANDALUCÍA POR LA PAZ, hace públicas las siguientes consideraciones:

1. Nos alegra que partidos políticos, sindicatos y algunas grandes ONGs por fin se hayan sensibilizado ante el problema de las personas Refugiadas sirias y de otros países en guerra y contra el acuerdo entre la UE y Turquia que constituye una brutal violación de los Derechos Humanos y una burla a los tratados internacionales.

2. Nos habría gustado que dichas organizaciones no sólo se desmarquen de la política europea sobre los Refugiados y Refugiadas sino también condenaran las guerras que lxs producen y los intereses que en ellas se esconden. Sería estéril, o pura propaganda, lamentarse de los efectos sin señalar las causas. Sin detener las guerras no se puede parar el aumento del número de quienes huyen de ellas, ni las dramáticas situaciones que estos se ven obligados a vivir, no pocas veces con el resultado de muerte.

3. Respetamos la convocatoria que dichos partidos, sindicatos y ONGs realizan para el 16 de marzo pero lamentamos que no hayan aceptado que en Sevilla haya una manifestación única, Contra la Guerra y En favor de los Derechos de las y los Refugiados, sumando fuerzas, el día 17 aprovechando la convocatoria organizada desde hace semanas, y ya legalizada, por la Plataforma Contra la Guerra de Sevilla, en la que se integran 22 organizaciones y colectivos. Los llamamientos a toque de silbato realizados desde Madrid no pueden sustituir a las dinámicas existentes en los Pueblos y ciudades del Estado Español, que responden a sus propias realidades y situaciones.

4. Como parece que no es posible una única convocatoria, la Plataforma Contra la Guerra de Sevilla llama a todos los ciudadanos y ciudadanas a participar en ambas Manifestaciones y a reflexionar y actuar no sólo sobre las consecuencias de las guerras (las personas muertas, heridas y desplazadas) sino sobre las causas de estas.

Sevilla, 14 de marzo de 2016.

sábado, 27 de febrero de 2016

El 28F... a la calle por PAN, TRABAJO, TECHO y DIGNIDAD



El 28F celebramos un nuevo día oficial de Andalucía en el que realmente poco o nada hay que celebrar.

Andalucía sigue siendo una de los territorios con más paro y pobreza de todo el estado y de toda la UE. El pueblo andaluz sigue condenado al paro y la temporalidad del campo y el turismo, mientras se sigue desmantelando la industria y no se desarrolla una industria agroalimentaria que nos saque de ser meros exportadores de materia prima agrícola. Nuestra juventud se ve obligada a exiliarse para buscarse la vida. La brecha salarial hace que la pobreza se cebe con las mujeres de nuestra tierra, mientras que rebrota la violencia y la discriminación machista.

Los derechos reconocidos en el Estatuto de Autonomía son papel mojado por la asfixia a la que nos somete el gobierno central y la Troika, con la sempiterna complicidad del PSOE, que maneja la Junta de Andalucía a su antojo, y especialmente de un tiempo a esta parte, para las maniobras de Susana Díaz al servicio del IBEX35, dentro y fuera de su partido. Y por si fuera poco la amenaza del TTIP puede empeorar la situación más aún: ya vemos las consecuencias de la entrada en la UE de Maastrich y el euro, nos podemos temer lo peor si sale adelante ese tratado de comercio con EEUU, que sólo persigue ampliar el margen de beneficio de los grandes monopolios de aquí y de allá.

Además, Andalucía se consolida como plataforma de la OTAN y los Estados Unidos, con la ampliación de la base de Morón y la instalación en Rota de uno de los dispositivos de guerra más mortíferos y peligrosos, al que llaman eufemísticamente “escudo antimisiles”.

Ante esta situación, desde la Marcha de la Dignidad llamamos a la movilización del pueblo andaluz el próximo 28F por el PAN, TRABAJO, TECHO, DIGNIDAD, por la paz y contra las guerras imperialistas, contra el TTIP.

Llamamos a participar a las manifestaciones convocadas por organizaciones que participan de la Marcha de la Dignidad en Córdoba y en Sevilla, para demostrar que el pueblo andaluz está en la lucha por sus derechos y que no acepta la condena al paro, la pobreza y la desigualdad a la que nos someten la UE, la banca y sus partidos.

sábado, 13 de febrero de 2016

La carrera por la presidencia y las luchas sociales en Estados Unidos



¿Quién podía esperarlo? Hillary Clinton tenía un camino de rosas hacia la candidatura a presidenta de Estados Unidos (EE.UU.) Ha estado aguardando con paciencia después de su derrota por Obama en 2008, ha ganado el apoyo interno de la maquinaria del Partido Demócrata, reforzando sus lazos con las grandes multinacionales y con la burocracia estatal. Y, a pesar de todo esto, en las primeras semanas de una carrera que no terminará hasta el verano, está luchando contra Bernie Sanders, que se autopresenta como un “socialista democrático” y llama a una “revolución política” por el 99% de la sociedad contra el 1% más rico. Las primarias empezaron en Iowa, con empate entre Clinton y Sanders, y en New Hampshire, donde Sanders ganó a Clinton con mucha diferencia. Clinton está esperando para respirar al primero de marzo, cuando votarán al mismo tiempo muchos de los estados del sur.


Pero Sanders ya se ha convertido en un fenómeno para la izquierda de EE.UU. Casi medio millón de personas han acudido a sus actos públicos y sus charlas. En su mayoría jóvenes, muchos y muchas estudiantes. En Iowa, en las edades entre 18-29 años, ganó un 84% frente a sólo un 14% para Clinton. Sanders promete un sueldo mínimo de 15 dólares por hora, universidades públicas gratuitas, restricciones al tamaño de los bancos, controlar la bolsa de Wall Street, disminución de la población encarcelada, acción decidida contra el Cambio Climático y participación significativa del Estado en un sistema de sanidad pública potenciado.

Sanders ha superado la más yanqui de todas las barreras: la enorme cantidad de dinero que invierten las grandes empresas para comprar a candidatos y candidatas. Hillary Clinton dijo en el inicio de su campaña que su meta era llegar a un increíble apoyo de 2.500 millones de dólares. Para tener una medida de comparación, la campaña de Obama en las elecciones de 2012 costó 1.000 millones. Frente a esa montaña de dinero, Sanders se basa en la participación de la gente normal que le está apoyando con contribuciones medias de 20 dólares por persona.

Hay tres cambios profundos que están en marcha en EE.UU. y que explican el ‘fenómeno Sanders’. El primero es que la crisis económica ha golpeado a los salarios de los y las trabajadoras y ha dejado a sus hogares en deuda. Los ingresos promedio por hogar en 2014 fueron 4.000 dólares menos que en 2007. La rabia de los y las estudiantes tanto contra el sistema bancario como por el sistema educativo se explica con una cifra sencilla: el/la estudiante promedio en el momento que termina la Universidad tiene una deuda de 35.000 dólares. Muchos empiezan su carrera profesional con una deuda de cien o doscientos mil dólares.

 

Pero, y esta es una segunda cuestión a tener muy en cuenta, en los años de la crisis el movimiento en EE.UU. ha hecho también pasos importantes y ha ganado experiencia. La juventud organizó el “Occupy Wall Street” en 2011-12 luchando contra las multinacionales y los bancos que salían ganando después de los rescates gubernamentales. Los barrios de población afroamericana se levantaron después de la serie de asesinatos policiales, con la revuelta en Ferguson en 2014 a la cabeza y enfrentamientos con la policía desde Nueva York hasta Texas, creando el movimiento “Las vidas negras importan”. El movimiento contra el Cambio Climático se hizo masivo hasta convocar en septiembre de 2014 a 400.000 personas en una manifestación en Nueva York. Los docentes en Chicago en septiembre de 2012 dieron ejemplo a toda la clase obrera con una huelga masiva de una semana y media que cerró todos los institutos, consiguiendo importantes mejoras en la Educación Pública. Las ocupaciones de Occupy ya habían intentado crear vínculos con el movimiento obrero llamando a una huelga el primero de mayo de aquel año. De aquellos esfuerzos nació el movimiento por los 15 dólares por hora, que se convirtió en el lema central de la lucha sindical en las grandes cadenas de comida rápida que está consiguiendo subidas salariales para los y las trabajadoras más precarias.

La campaña de Sanders se basa en la experiencia de estos movimientos y, hasta cierto punto, intenta expresarlos en el escenario político oficial. La revista The Economist dice, con un guiño de infraestimación, que las multitudes que acuden a los actos de Sanders son “jóvenes disgustados de hasta 29 años que llevan barbas y perlas”.


Un tercer asunto es que la crisis del sistema político no se limita a Europa, sino que define los acontecimientos incluso en EE.UU. Hasta hace ocho meses había muchas dudas sobre este argumento. La mayoría esperaba que el tándem de candidatos para la presidencia sería el de Hillary Clinton y Jeb Bush, una esposa de un ex-presidente y un hermano de otro ex-presidente. “¿Qué más señales de estabilidad necesitáis?”, nos decían.

Ahora, la inestabilidad política se expresa más claramente en el Partido Republicano. Jeb Bush está perdido, y los debates se convierten en una competición de payasos de la extrema derecha. Donald Trump quiere fichar a todos los musulmanes y deportar a 11 millones de inmigrantes. Ted Cruz habla con dios y pide a sus votantes que recen, mientras amenaza con nuevas guerras diciendo que “la arena de Siria y de Iraq estará brillando en la oscuridad”. Ahora, se vende como republicano “moderado” a Marco Rubio, un tipo que piensa que las mujeres violadas tienen la obligación de dar luz. El establishment profundo de los partidos ya no está en condiciones de poner orden en sus propios procesos. Un 60% de los estadounidenses afirma que le da asco Donald Trump, pero es probable que este personaje odioso sea candidato del “Viejo Gran Partido” de los capitalistas en EE.UU.

En el bando de los Demócratas, esta crisis se expresa con rechazo a todo lo que simboliza Clinton: niña mimada de las multinacionales dentro del sistema, de una u otra manera, durante décadas. La gente que vota a Sanders en su gran mayoría no ha participado en procesos de partidos anteriormente. Sanders está en su ala más izquierda, pero forma parte del sistema político. Como senador se ha posicionado claramente contra la guerra de Iraq y contra la ocupación de Iraq y Afganistán, pero al principio votó a favor de la guerra en Afganistán. Apoyó las intervenciones en Yugoslavia en los años 90 -de hecho activistas del movimiento contra la guerra ocuparon su despacho en 1999, contra la guerra que empezó un tal... Bill Clinton.- Y sólo bajo la presión de sus bases se ha declarado abiertamente a favor de la legalización de los inmigrantes.

Más allá de las limitaciones de Sanders, son más importantes las limitaciones del Partido Demócrata. Los Demócratas son uno de los dos partidos de los capitalistas de EE.UU: el partido de Truman, que bombardeó Hiroshima; el partido de Kennedy, que empezó la guerra en Vietnam; el partido de Clinton y, por supuesto, el partido de Obama, que multiplicó los bombardeos con drones. Los desafíos y las críticas desde la izquierda dentro del Partido Demócrata durante décadas no han reforzado a los movimientos sociales, al contrario, los cooptaron y los atraparon dentro del bipartidismo.

Jesse Jackson, que por poco no ganó en las primarias en 1984 y 1988 expresando al ala izquierda del Partido Demócrata y los movimientos de liberación, terminó jugando el papel de convertir a estos movimientos en mecanismos de búsqueda de votos para los candidatos oficialistas. En 2004 y 2008, hubo candidaturas en el Partido Demócrata que quisieron expresar la rabia contra George Bush, pero lo que consiguieron fue ofrecer un poco de maquillaje radical y contra la guerra a un Partido al servicio del 1%.

En el 2000, la candidatura de Ralph Nader con el apoyo de Los Verdes, que alcanzó casi los 3 millones de votos, fue la excepción más importante, enseñando que puede haber camino fuera de los dos grandes partidos capitalistas.

Sanders afirma que apoyará a Clinton si ella gana la candidatura. Lo que crea inquietud al establishment es que la juventud inspirada por Sanders no siga el mismo camino que éste y puede independizarse. Un columnista de la revista Político expresa así su preocupación porque la base de Sanders odie a Clinton “en cuanto Sanders mencionó el nombre del banco Goldman Sachs en su charla… alguien del público gritó: ´Hillary va con ellos´, y otra gente alrededor aplaudieron fuerte […] Muchos Demócratas se acuerdan del acercamiento entre Clinton y Obama después de la batalla de 2008, pero algunos tienen miedo de que la dinámica de Sanders sea diferente porque muchos de sus votantes más jóvenes y votantes independientes a quienes les gusta el mensaje de Sanders, no se consideran de ningún partido”.

martes, 26 de enero de 2016

El hambre como nueva arma de guerra en Siria



Mientras continúan los bombardeos en Siria sin que cambie apenas el equilibrio de fuerzas, el hambre se convierte en arma básica de todos los bandos. Organizaciones humanitarias han divulgado en los últimos días esta trágica situación. Según SiegeWatch un millón de personas están atrapadas en regiones bajo asedio. La ONU dice que si se suman las poblaciones que están en regiones de facto aisladas por las batallas, la cifra alcanza 4,5 millones.

La gente muere de hambre literalmente, no tienen ni lo más básico. No porque no haya dinero, sino porque los bandos en guerra controlan los bienes y los utilizan o bien para enriquecerse y asegurar armamentos o bien para el chantaje en el tablero bélico. Estraperlistas y chantajistas están controlando los pasadizos a las ciudades y reciben “impuestos” por la entrada y la salida de productos y personas. Los que se habían quedado con unos activos -casa, coche, joyas, etc.- son obligados a venderlos a cambio de aceite, harina y azúcar.

Antes de la guerra, un kilo de pollo valía el equivalente a la libra siria de 70 céntimos de euro. Ahora, un kilo de azúcar vale 9 euros en regiones como Deir el-Zor, que hace una semana sufrió un asalto del ISIS. En Madaya, que sufrió el estrangulamiento más duro, un kilo de arroz alcanzó los 410 euros.

¿Dónde va a parar toda esta riqueza? El periódico Financial Times nos ofrece una parte de la respuesta. Se refieren a un “emprendedor” que está controlando el suministro de latas a las regiones bajo asedio. Este "emprendedor" ha ganado 2 millones de dólares en el último trimestre y un “colega” suyo dice: “Si vas a los bares y los restaurantes cerca de Four Seasons en Damasco, no hay ni una plaza para aparcar. Un montón de gente conduce nuevos Porsche, Range Rover, Maserati. Nuestros nuevos ricos ganan dinero por la pauperización”.

Al mismo tiempo, Mohammed al-Sami, que vendió todos sus bienes y ha estado sobreviviendo sólo con arroz, sopas de agua y especias para poder quedarse con su mujer y su hijo de 7 meses y ayudar en el centro de salud de Madaya, dice: “Incluso ahora, que la ayuda humanitaria ha empezado llegar, no comemos hasta saciarnos. Nadie sabe cuándo se va a recrudecer de nuevo el asedio y hasta cuándo seguirá llegando la ayuda”.

Necesitamos un movimiento contra la guerra para parar esta tragedia, y acoger a todos y todas las refugiadas que quieren llegar a Europa para salir del infierno.

domingo, 24 de enero de 2016

Libia: están preparando una nueva intervención.

 


Todas las miradas -hablando del medio oriente- están fijadas en Siria. Mientras tanto, se intensifican las presiones y las preparaciones para una nueva intervención en Libia. Ya se han mandado fuerzas especiales británicas para preparar el envío de seis mil soldados de EEUU y Gran Bretaña. Su objetivo central es proteger las instalaciones petrolíferas que cada vez más están bajo la amenaza de fuerzas del ISIS.



Las últimas semanas un destructor británico está navegando cerca de la costa de Libia, mientras se ha pedido a la aviación británica que presente un plan de objetivos para bombardear. Desde la base de Akrotiri en Chipre ya están despegando aviones que atacan objetivos del ISIS “selectos”. EEUU tampoco ha dejado de hacer bombardeos “selectivos” parecidos todo este tiempo.



La preocupación de los británicos resulta del hecho de que cinco años después de la intervención occidental en Libia, la situación todavía está muy lejos de cualquier tipo de estabilidad. Libia dispone de los mayores yacimientos de petróleo en toda África y no está lejos la posibilidad de que algunos de ellos pasen a las manos del ISIS.



Libia, desde el verano de 2014 hasta ahora, tenía dos gobiernos en conflicto, uno basado en Trípoli y uno en Tobruk, en el este. El 17 de diciembre, con un acuerdo que se firmó en Marruecos, bajo la presión de las grandes potencias, los dos lados acordaron formar un gobierno común hasta el 17 de enero. Esta fecha pasó, y al final el 19 de enero se nombró un nuevo gobierno basado en…. Túnez. Ahora este gobierno tiene como primer deber convencer a los dos parlamentos opuestos (en Trίpoli y en Tobruk) a dar su apoyo. Los problemas no se superan tan fácilmente. Cada uno de los dos lados controla sus propias milicias que se pelean entre ellas, ninguno tiene control sobre ningún ejercito “nacional”. Y lo más importante, cada uno de los dos lados intenta asegurarse que tendrá voz en el reparto del petróleo.



El ISIS, por ahora, controla la ciudad de Sirte en el centro de la costa, y un radio de 300 km hacia este y oeste. Las agresiones que cometió a principios de enero fueron una demostracιón de fuerza. 65 policías muertos en un centro de formación, y dos de las refinerías mayores, en Sidra y Ras Lanuf estallaron en llamas. Pero el problema para EEUU y Gran Bretaña no sólo es el ISIS, es que no disponen de ninguna fuerza fiable en la cual basarse. Desde 2011 han intentado muchos y diferentes aliados pero lo único que han conseguido es intensificar la guerra civil.



El periódico New York Times la semana pasada describió esta desesperación, publicando un acontecimiento del diciembre pasado: “Las fuerzas especiales estadounidenses estaban esperando una cálida acogida mientras aterrizaban en una base militar en Libia, sede de una milicia aliada. En vez de esto, hombres de otra milicia que estaban en la misma base amenazaron con detener los comandos estadounidenses, obligándolos a abandonar la base al final”.



Todo este caos es resultado de las intervenciones imperialistas. Una intervención más no va a resolver el problema, lo va a empeorar.