jueves, 22 de diciembre de 2016

Dario Fo (1926-2016): La revolución en el teatro






El dramaturgo italiano Dario Fo, que falleció el pasado 13 de octubre a sus 90 años, fue uno de los grandes revolucionarios del arte y de la política en los siglos XX y XXI.
Tras su muerte, incluso miembros de la clase dominante italiana han salido con elogios. Pero no os equivoquéis. La burguesía odiaba a Dario Fo, y este sentimiento era mutuo. Las grandes obras de Fo, como Muerte Accidental de un Anarquista, Aquí no paga nadie y Misterio Bufo (una obra de un solo personaje que confirmó que Fo era increíble también como actor) son espectacularmente graciosas a la vez que feroces en su sátira de los ricos y los poderosos.
En concreto, Muerte accidental de un anarquista es el ejemplo más importante del compromiso de Fo con dar respuesta a eventos políticos en la sociedad italiana. Después de un atentado con una bomba que mató a 16 personas en un banco en Milán en diciembre de 1969, el estado italiano intentó culpar de aquella atrocidad a la izquierda revolucionaria, a pesar de que había serias sospechas de que elementos de la extrema derecha conectados con el estado habían colocado la bomba para provocar. Muy pronto, un “sospechoso” anarquista, el obrero ferroviario Giuseppe Pinelli, murió después de caerse “accidentalmente” desde la cuarta planta de la comisaría central de Milán, algo que implicó claramente a los policías en la muerte de Pinelli. En los cuatro años siguientes, más de un millón de italianos e italianas vieron la obra de Fo. Mientras la obra se trasladaba de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad, sufría las molestias de la policía y amenazas de bombas en los teatros. A menudo, como pasó con otras actuaciones del grupo que montó Dario Fo con su esposa Franca Rame, la obra se representaba en plazas públicas y en fábricas ocupadas por sus obreros y obreras.
Los intentos del estado italiano y otras fuerzas reaccionarias y fascistas asociadas a él de intimidar a Fo, a Rame y a su grupo eran muy comunes.
La carrera de Fo en la televisión, por ejemplo, estuvo marcada a la vez por el gran éxito -llegando a una audiencia de 15 millones en un momento dado- y por una censura brutal. Cuando su sátira ateísta e irreverente, Misterio Bufo, se retransmitió en 1977, fue denunciada por el Vaticano por “ser el show más blasfemo en la historia de la televisión”.
Las amenazas contra Fo y Rame no adoptaron sólo forma de “denuncias”. El dramaturgo se enfrentó a muchas amenazas de muerte y fue detenido por no permitir a la policía entrar en su teatro.
En 1973 tuvo lugar el ataque más bárbaro de todos. Mientras caminaba por Milán, Rame fue secuestrada, violada y torturada por una banda de cinco fascistas. Según el testimonio de un policía 25 años más tarde, la noticia de la violación de Rame fue recibida con aplausos en la comisaría central de la policía.
Pero el compromiso de la pareja con la política socialista revolucionaria nunca se puso en duda. En 1985, donaron los ingresos de sus actuaciones en Roma al sindicato NUM de los mineros en Gran Bretaña. Los mineros estaban en medio de una huelga difícil contra el gobierno de Margaret Thatcher.
En 2006, Fo, que nunca había ostentado ningún cargo en su vida, participó en las elecciones a alcalde de Milán. A sus 79 años, respondía a los que decían que era demasiado radical: “Milán, si mi música te parece demasiado fuerte, significa que te estás poniendo viejo”.
Sigue siendo uno de los dramaturgos modernos con más obras interpretadas en todo el mundo. Algo que es muy positivo, ya que ahora más que nunca necesitamos su sátira mordedora, su rabia política y su humor aplastante.


Mark Brown en Socialist Worker (traducción)

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