jueves, 29 de noviembre de 2018

Aprendamos de nuestra historia para avanzar en Andalucía



El análisis de la cuestión nacional andaluza debe ser realizado, no desde un punto de vista romántico, sino desde un punto de vista materialista.
La reivindicación de la cuestión nacional andaluza históricamente, y pese a su condición de comunidad histórica reconocida por su acceso a la autonomía, tiene un seguimiento considerablemente inferior al nacionalismo catalán, vasco y gallego. La clase dominante en Andalucía durante el siglo XIX y gran parte del siglo XX, los grandes terratenientes, nunca tuvieron intereses contrarios a los de la oligárquica centralista. Al contrario de lo que sucedió con las burguesías catalana y vasca, quienes tras la restauración de 1868 no se vieron favorecidos y desarrollaron intereses contrapuestos al régimen centralista del Estado español. Esta es la principal razón por las que parte de las burguesías catalana y vasca buscaron diferenciarse, más aún cuando había tenido instituciones y lengua propias. Además, parte de la cultura vasca y catalana caracterizaba a gran parte de la sociedad, convirtiéndose en una reivindicación compartida entre clases sociales. Aún así, las clases dominantes catalana y vasca se aliaron con el centralismo para mantener su dominio sobre la clase trabajadora. Sin
           
El origen del subdesarrollo en Andalucía

A principios del siglo XIX, en 1802, el PIB per cápita de Andalucía era muy superior (un 155%) al del Estado español. Con el desarrollo del sistema de producción capitalista moderno Andalucía fue asumiendo un papel subalterno. En 1849, el PIB per cápita andaluz  representaba el 108% del Estado y en 1980 el PIB tan sólo el 74%.
El subdesarrollo económico no es la antesala al desarrollo, sino un producto de éste. Con la instauración del capitalismo, las clases dominantes le asignaron a Andalucía el papel de perdedora. Un plan estratégico para maximizar los beneficios de las clases dominantes en el Estado, incluyendo a la burguesía terrateniente andaluza.
Andalucía antes del desarrollo del capitalismo disponía de una situación de ventaja respecto al resto del Estado. La invasión cristina de Al-Ándalus conllevó la formación de grandes latifundios en manos de la nobleza castellana y órdenes religiosas y militares. Con la llegada de Colón a las Américas y la instauración del  monopolio de comercio en los puertos de Sevilla y Cádiz se favoreció el desarrollo del campo andaluz. El sistema latifundista moderno acaba instaurándose en el siglo XIX, favorecido por la desamortización eclesiástica y, sobre todo, por la civil. Estas desamortizaciones  expropiaron grandes extensiones de tierras comunales, dejando a mucha gente jornalera sin tierras, y a disposición de terratenientes y multinacionales mineras.
La división regional capitalista del trabajo  le otorgó a Andalucía el papel de productora de mano de obra barata y suministradora de materias primas, facilitando el desarrollo industrial de otras zonas y siendo mercado para productos manufacturados.
La concentración de tierras dio lugar a que la burguesía terrateniente se convirtiese en clase política y económica hegemónica. Aún así, sufrió retrocesos tras la revolución de 1868 o la Primera República. Hasta la instauración de la Segunda República, Andalucía se caracterizó por la presencia de dos clases sociales antagónicas: el terrateniente y el jornalero, con una presencia testimonial de trabajadores industriales y, en determinadas zonas, la presencia de mineros con alta conciencia social.
La gran beneficiada del subdesarrollo andaluz fue la burguesía terrateniente que lo favoreció, El subdesarrollo al que tenía sometido al pueblo andaluz le era necesario para mantener su poder y su alianza con el resto de las  burguesías del Estado.
           
Los regionalistas históricos

En el primer tercio del siglo XX surgió un movimiento regionalista en una pequeña burguesía progresista liderada por Blas Infante. El gran mérito de Blas Infante fue intentar crear consciencia sobre la capacidad del pueblo andaluz para salir del subdesarrollo con una idea central: “la tierra para quien la trabaja”. Blas Infante era partidario, no de la colectivización de las tierras, sino de un impuesto sobre el valor de la tierra.  Esta teoría conocida como Georgismo estaba ampliamente superada en esa época por el anarquismo y el socialismo.
Este movimiento regionalista difícilmente podía favorecer a la clase burguesa y tampoco caló en el proletariado andaluz. Pese a ello muchos de estos regionalistas históricos andaluces fueron asesinados tras el golpe de estado fascista de 1936.
           
La dictadura franquista

Durante la dictadura de Franco, la gran burguesía terrateniente siguió manteniendo su poder. Pero la progresiva industrialización del campo andaluz y la demanda de mano de obra por parte de las regiones más industrializadas del Estado español y de Europa, dio lugar a un nuevo fenómeno: la emigración. En la década de los 50 más de 600.000 andaluzas y andaluces emigraron y  en la década de los 60 más de 800.000.
Es con las medidas proteccionistas franquistas cuando la burguesía terrateniente acumula gran cantidad de capital que reinvierte en campos más rentables como la especulación urbanística en las costas andaluzas. Además, los tecnócratas franquistas apostaron por un modelo desarrollista en polos (Huelva, la Costa del Sol o el Campo de Gibraltar) que conllevó despoblación del campo andaluz y degradación ambiental.
           
La autonomía andaluza

En la lucha contra dictadura franquista empezó a fraguarse una nueva conciencia autonomista en Andalucía que denunciaba el subdesarrollo, la emigración masiva y el analfabetismo. Esta consciencia de subdesarrollo hizo que el sentimiento regionalista calara en la sociedad andaluza. Se extendió a una gran masa de trabajadores y trabajadoras del campo, sobre todo de la Vega de Sevilla, su Comarca Sur o la Serranía Gaditana.
El movimiento regionalista o autonomista desembocó en una manifestación histórica el día 4 de diciembre de 1977 que dio paso a la reivindicación autonomista refrendada mediante el referéndum del 28 de febrero de 1980. Andalucía adoptó un modelo de regionalismo administrativo que el PSOE-A limitó al servicio del centralismo.
En los últimos 40 años, Andalucía ha desempeñando también un papel subalterno a nivel del Estado español y Europa: suministrar mano de obra barata, materias primas (especialmente, productos hortifrutícolas), y ser territorio turístico. Pese al supuesto aumento en la producción per cápita, la construcción de infraestructuras (principalmente con fondos de cohesión con objeto de hacer más fácil las exportaciones y permitir la llegada del turismo masivo) y la erradicación del analfabetismo, la gente trabajadora andaluza seguimos a la cola del Estado español y Europa. Andalucía sigue siendo una tierra extremadamente desigual: 1 de cada 3 andaluces o andaluzas viven por debajo de umbral de la pobreza, el 55% de los hogares andaluces están en grave riesgo de exclusión, y la tasa de desempleo ronda el 36%.
¿Para qué ha servido la autonomía? El regionalismo administrativo ha ayudado transitar del subdesarrollo a la subalternancia política y económica, al tiempo que ha favorecido el auge de una casta de burócratas del Pso que, respetando a las burguesías locales, ha instaurando un sistema caciquil en muchos pueblos y ciudades de Andalucía.

La alternativa para la gente trabajadora andaluza

La historia nos enseña que los terratenientes, otros grandes empresarios y sus partidos, desde el PsoE al PP y Cs, nos mantienen a la gente trabajadora andaluza en la precariedad.
Necesitamos organizarnos desde abajo en barrios y centros de trabajo para impulsar la colectivización de las tierras y las fábricas en Andalucía. Tenemos que tomar nuestro futuro en nuestras propias manos exigiendo la gestión democrática de nuestros recursos naturales y servicios sociales. Luchas como las de las mareas que defienden los servicios públicos, la de la defensa de las pensiones, las luchas feministas y las multitudes de movilizaciones y huelgas que se dan continuamente en centros de trabajo nos muestran el camino. Establezcamos puentes y coordinemos estas luchas para golpear juntas.
           
David Robles, militante de Colectivo Acción Anticapitalista.


jueves, 22 de noviembre de 2018

Comunicado de C.A.A. para elecciones andaluzas 2D





Elecciones andaluzas 2D: Frente a la precariedad, anticapitalismo

El 2 de Diciembre estamos convocadas a elecciones en Andalucía. Frente al crecimiento de las cifras macroeconómicas, la gente trabajadora seguimos sufriendo una situación crítica. El riesgo de pobreza y exclusión social es el 37% en Andalucía, lo que significa que más de un millón de andaluces sobrevivimos con menos de 300 euros al mes. Al 70% de familias les cuesta llegar a fin de mes. La gente trabajadora andaluza llegamos a estas elecciones sufriendo un 23% de desempleo. Este desempleo es mayor entre las mujeres (27%; además, la brecha salarial supera el 30%) y entre las personas jóvenes (<25 años) (46%). Además, sufrimos altos niveles de precariedad laboral (temporalidad, bajos salarios y subcontratación), lo que provoca que mucha gente viva en riesgo de pobreza incluso teniendo un trabajo. Al mismo tiempo, los precios de la vivienda (compra y alquiler) vuelven a aumentar (inflan, de nuevo, la burbuja inmobiliaria) y la gentrificación y los desahucios nos expulsan de nuestros barrios. Por si esto no fuera poco, el Gobierno Andaluz privatiza, por la puerta de atrás, servicios públicos como la sanidad.

Las políticas del Partido socialista obrero Español (PsoE) nos dejan corrupción y redes clientelares, y han profundizado la desindustrialización, el subalternancia política y económica, y la dependencia de nuestra tierra. Estas políticas nos condenan a la gente trabajadora andaluza a sufrir las consecuencias de una economía neoliberal orientada a la exportación, a fabricar armas, al turismo y su precariedad, a la degradación de nuestro entorno, y a actividades extractivas altamente contaminantes, como la minería. Es obvio, que el Partido Popular (PP), y su muleta Ciudadanos (Cs), conllevan también corrupción y no son una alternativa para la gente trabajadora. Tanto PsoE, como PP y Cs, comparten españolismo opresor y son los pilares del caduco Régimen del 78 y su monarquía parásita. Por otro lado, el partido ultraderechista Vox, una prolongación del franquismo, intenta dirigir la indignación hacia el odio y la intolerancia para dividir a la gente trabajadora, haciéndoles el trabajo a sus amos del 1% más rico.

La coalición Adelante Andalucía, la unión de Podemos e Izquierda Unida (IU), representa el giro a la derecha de Podemos, tanto programático como organizativo. Aún así, en sus bases hay activistas que impulsan con ahínco luchas sociales en pueblos y ciudades andaluzas, combatiendo el clientelismo del PsoE. Creemos que una organización que se dice anticapitalista no debe tener como prioridad el trabajo institucional, como de hecho sucede, sino impulsar las diferentes luchas, al mismo tiempo que propone alternativas rupturistas con el sistema actual. En esta línea, rechazamos cualquier posible pacto de estabilidad o de gobierno con el PsoE andaluz tras las elecciones.

Debemos tener claro que el cambio que la gente trabajadora andaluza necesitamos no vendrá de unas elecciones burguesas. Las claves para defender y ampliar nuestros derechos y libertades están en las luchas en las calles y los centros de trabajo. Luchas que conquistan reformas y generan poder popular. Las movilizaciones de las mareas, feministas, por las pensiones públicas y las numerosas huelgas y conflictos laborales nos muestran el camino.

Necesitamos impulsar, en el camino hacia la huelga general, un programa anticapitalista que responda realmente a las necesidades de la gente trabajadora andaluza: reforma agraria con colectivizaciones de tierra, prohibir despidos en empresas con beneficios, repartir el trabajo reduciendo la jornada laboral sin merma salarial, una renta básica universal, nacionalizar bajo control obrero sectores claves de la economía, prohibir relocalizaciones de empresas, impulsar un tejido de cooperativas sociales que transformen in situ los recursos agroalimentarios, acabar con las reformas laborales, prohibir las ETTs, una banca pública, acabar con las ayudas de la PAC a los terratenientes, acabar con los desahucios de primera vivienda, blindar e impulsar los servicios públicos, una gestión democrática desde abajo de nuestros recursos naturales, aumentar los recursos para luchar contra la violencia machista, acabar por ley con la brecha salarial, generar los servicios públicos necesarios para colectivizar los trabajos de cuidados, establecer una educación sexual-afectiva y de gestión de emociones integral a lo largo del sistema educativo, expulsar a la OTAN y sus bases militares de Andalucía, frenar la industria armamentística y reducir las inversiones en armamento (“presupuestos militares para escuelas y hospitales”), diversificar el tejido productivo bajo control de la gente trabajadora, tejer una amplia red de apoyo por la libre autodeterminación de los pueblos del Estado español, y de solidaridad internacional con luchas como la de los pueblos palestino y saharaui, abrir las fronteras a las personas migrantes (“ninguna persona es ilegal”), etc.

En este contexto, desde el Colectivo Acción Anticapitalista, huyendo de sectarismos y siendo conscientes de las limitaciones de las políticas reformistas, pedimos el voto crítico a Adelante Andalucía. Al mismo tiempo, invitamos a sus bases a impulsar una alternativa fuera de la lógica institucional, amplia, abierta y centrada en impulsar las luchas sociales. En las provincias de Granda y Málaga, pedimos el voto para Izquierda Anticapitalista Revolucionaria (IZAR), organización revolucionaria con la que coincidimos habitualmente en la lucha anticapitalista.

Colectivo Acción Anticapitalista, Noviembre de 2018 (Sevilla)

domingo, 22 de julio de 2018

Luchemos contra el racismo y el fascismo que alimentan las políticas xenófobas del Estado español y la Unión Europea


Luchemos contra el racismo y el fascismo que alimentan las políticas xenófobas del Estado español y la Unión Europea



Algunos medios de comunicación racistas y xenófobos están intentando crear alarma sobre el aumento de inmigrantes, nos toca reflexionar sobre qué está pasando, qué realidad nos están mostrando y qué se está haciendo por parte del Gobierno español y la Unión Europea (UE). Lo primero que hacemos es intentar dar una visión global con estadísticas. Vamos a ver comparativas entre el % de población inmigrante dentro distintos países:
PAIS
% Inmigracion
PAIS
% Inmigracion
PAIS
% Inmigracion
Est. español
13
Arabia Saudí
32
Canadá
22
Suecia
17
Cos. de Marfil
10
Australia
28
EE.UU.
14
Rusia
8
Austria
17
Kazakhstan
20
Botswana
7
N. Zelanda
23

La media de población inmigrante de los países de la UE está alrededor del 14%, pero hay países con porcentajes de inmigración más altos que el Estado español, como Suecia y Francia (datos de la OIM 2015).
Estos porcentajes de población inmigrante nos hablan de rutas de migración más allá de las del mar Mediterráneo, que asumen mucho más tránsito, como son las rutas que van de Centroamérica (pasando por México) y la Península del Indostán a EE. UU., del sureste asiático y China a Australia, de países del Golfo Pérsico a Arabia Saudí, de países de África Central y Austral a la República Sudafricana, desde Perú, Colombia, Bolivia y Paraguay a Argentina, desde Asia Meridional hasta el Mediterráneo Oriental o Europa Oriental. Todas ellas cuentan con países que cumplen funciones de países de origen, tránsito y de destino. Hoy, el flujo migratorio, es más complejo de lo que nos quieren hacer creer.
La mayoría de los migrantes no llegan a los países enriquecidos, sino que se quedan en los países empobrecidos. Se habla a nivel mundial de 65.6 millones de personas desplazadas y refugiadas (informe anual de ACNUR), de los que la Unión Europea asume solo 2.7 millones. Y España 347.100 (datos de Eurostat). Por ejemplo, solo el 6% de lxs refugiadxs sirixs han intentado asilo en Europa, y aún así no se han cumplido las cuotas establecidas de asilo, obligadas por el Convenio de Ginebra.
Si vemos gráficos anuales, hay una disminución progresiva del número de personas que llega a Europa de forma “irregular” (comparativa del Frontex) durante los años 2015, 2016 y 2017. Por ejemplo, el Estado español tiene un saldo migratorio negativo, con más emigraciones que inmigraciones.
La UE usa a las personas migrantes, incluidas las que tienen nacionalidad española, como máquinas de producción para los capitalistas, dejando en un ultimísimo plano la humanidad. Especialmente tras los atentados del 11-S de 2001, la UE maltrata a las personas inmigrantes con la excusa de la seguridad. Desde entonces, las políticas implementadas por la UE se vuelven más y más duras, llegando a realizar un acuerdo España-Marruecos en 2012 para agilizar devoluciones de inmigrantes que pasen por Ceuta y Melilla antes de 72 h, aunque Marruecos solo sea un país de tránsito que maltrata a las personas migrantes. En esta línea va el “acuerdo de la vergüenza” con Turquía, en el que la UE externaliza sus responsabilidades con lxs refugiadxs sirixs y les condena a campos de concentración.
En la Comisión Europea de marzo de 2018, la Vicepresidenta; Federica Mogherini, dice “A través del Grupo de trabajo conjunto Unión Africana-UE-ONU, ayudamos a más e 15000 personas a regresar a sus hogares y empezar una nueva vida” refiriéndose a las deportaciones racistas. Dice “a regresar a sus hogares”, como si se hubieran perdido, y no hubieran arriesgado su vida durante meses (de forma consciente) para poder llegar a Europa, donde pretenden trabajar, y vivir con un mínimo de dignidad y seguridad. Dice “empezar una nueva vida”, como si la UE no fuera responsable o cómplice en absoluto del imperialismo que devasta sus hogares. Como si con un fondo Fiduciario de la UE para África, estuvieran dando oportunidades a todas esas personas que se juegan la vida para salir de sus hogares. Como si pudieran “empezar una nueva vida” tras la explotación de recursos naturales a los que están sometidos los países de donde intentan salir por las grandes potencias mundiales, entre esas potencias, países de la UE. Actualmente, todo lo que hace la UE para la lucha contra la inmigración irregular es agilizar deportaciones y mantener a las personas irregulares encerradas en CIE’s o cárceles para personas que no han cometido ningún delito.
Las políticas racistas y xenófobas de los gobiernos españoles de PP y PsoE, y de la UE abonan el terreno a los partidos racistas y fascistas.
Ante este panorama, solo nos queda la lucha contra el racismo y la xenofobia, por construir una sociedad diversa y multicultural. Luchar para que dejen de intentar manipular y engañar, pintando un mundo donde otros colores no tienen cabida. Porque un mundo de infinitos colores libres creando su armonía en paz es la pintura más hermosa que podemos dejar a la próxima generación. Y la pintura que desde aquí queremos vivir ya. La lucha merece la pena. “Ningún ser humano es ilegal”. Nunca, en ningún lugar, en ningún tiempo.

Alma Blanco Cazorla, militante de Colectivo Acción Anticapitalista.

domingo, 15 de julio de 2018

declaracion del TSI (Tendencia Socialista Internacional) sobre el auge racista en Europa


A continuación, publicamos la declaracion del TSI (Tendencia Socialista Internacional) sobre el auge racista en Europa.Internacional de la que formamos parte.

1. La reunión del consejo europeo el 28 de Junio marcó un punto de inflexión peligroso en el auge del racismo contra personas migrantes en Europa. Tras las elecciones de Donald Trump en noviembre de 2016 la Unión Europea se presentó como un bastión de liberalismo y tolerancia que sobresalía contra el racismo y sexismo del nuevo presidente americano. Sin embargo, la ultima cumbre vio a la UE abrazar la agenda antimigrante de Trump.
2. Trump causó indignación cuando detuvo y separó a los menores indocumentados de sus padres. Pero la UE ha decidido crear campos de detención, los mal llamados “plataformas de desembarque” para familias enteras a lo largo de sus fronteras. Líbia, un pais dominado por milicias beligerantes depredadoras que a día de hoy traficán, secuestrán, torturán y violán a personas migrantes, ha sido escogido para este rol especial. La cumbre dio a los guardacostas líbios un rol exclusivo para “rescatar” embarcaciones de refugiados en el Mediterráneo.
3. Estas decisones son la consequencia de del eje que ha sido desarrollado entre Trump y los gobiernos de ultraderecha que se expanden por Europa, representados por Viktor Obrán en Hungría, Sebastián Kurz en collaboración con el Partido Libre Nazi en Austria y Matteo Salvini en Italia. Supuestamente los políticos mas moderados del centro neoliberal como Angela Merkel en Alemania y Emmanuel Macrón en Francia intentán contener estas fuerzas haciendo concesiones hacia ellas. Esto esta creando una soga mortal que radicaliza las politicas antiminates y refuerzan a la ultraderecha.
4. El aumento de los partidos racistas populistas esta entregandoles fuerzas y confianza a los fascistas de verdad. El éxito de la campaña de La Liga Norte en las recientes elecciones italianas ha multiplicado los ataques racistas. Trump y la Alt-right Americana tambien assisten a los fascistas. Podemos ver el surgimiento accelerado de movimientos de lucha callejera de ultraderecha en Gran Bretaña alrededor de la Football Lads Allience (Alianza de Chavales Futboleros) y Tommy Robinson, que han sido amparados por UKIP.
5. El auge antimigrante de la UE requiere un alto nivel de intervención imperialista en África. Italia ha hecho grandes esfuerzos para reestructurar a Libia desde la caida de Gaddafi. Francia ha estado incrementado su aparato duradero de intervenciones militares en la región del Sahel. Alemania empuja a los gobiernos Africanos para parar el flujo migrante desde el origén. Y el comando africano de EEUU incrementa su huella militar en el África subsahariana, como ha sido evidenciado por la muerte en combate de cuatro soldados de las fuerzas especiales de EEUU en Niger el pasado Octubre además de los planes para una nueva base militar en Ghana.
6. En su reunión mas reciente la Tendencia Internacional Socialista reafirmó su oposicion incesante y absoluta hacia estas políticas:
Nos posicionamos por fronteras abiertas y nos oponemos a todos los controles migratorios: Los inmigrantes no son el problema, pero sí los jefes, los banqueros y su sistema;
Al mismo tiempo, buscamos construir un movimiento antiracista de la forma mas amplia posible, uniendo a todos los que se opusierón a Trump y a la ultraderecha, defendiendo asi a las personas refugiadas y migrantes.
Construyendo sobre las tradiciones de la Liga Antinazi de 1970, que ha sido renovado en los años recientes por KEERFA en Grecia, Aufstehen gegen Rassismus en Alemania, Stand Up to Racism y Unite Against Facism en Gran Bretaña, Unitat contra el feixisme i el racisme en Cataluña, Platform fur eine menschliche Asylpolitik en Austria, Marche des Solidarités en Francia y United against Raicism en Irlanda, tenemos como meta denegar a los fascistas la abilidad de agitar y organizarse contruyendo la movilización de masas que los echaran de las calles;
Nos oponemos a cualquier intervención por los poderes imperialistas de occidente en África y Oriente Medio y demandamos el desmantelamiento de sus bases militares en esas regiones;

lunes, 2 de julio de 2018

1978-2018: 40 años de un orgullo LGTBI






1978-2018: 40 años de un orgullo LGTBI que se alimenta de las luchas anticapitalistas del pasado para mirar al futo

Como todos los años, en el mes de junio, salimos a las calles de Sevilla, como en el resto del mundo, para proclamar el Orgullo LGTBI. Recordamos el 28 de junio de 1969, cuando tuvieron lugar los conocidos disturbios de Stonewall (Nueva York). Estas protestas marcaron el inicio del movimiento moderno de lucha por los derechos de LGTBI.

En 2018, celebramos los cuarenta años de la primera manifestación LGTBI que se hizo conjuntamente en todo el Estado español y la primera en Andalucía. Un acto que trajo luz a la mal naciente democracia burguesa española que salía del infierno fascista de Franco de la mano de la llamada Transición. En 1978 aún se respiraba, en cada esquina, el espíritu de la dictadura contra LGTBI.

La manifestación de 1978, fue un éxito tanto en el Estado Español como en Sevilla capital porque fue la suma de muchos años de lucha contra el fascismo. Esta lucha desembocó en un movimiento transversal que consiguió sacar a la homosexualidad de la ilegalidad y marcó a una generación. Yo tenía un año y diez meses cuando el M.H.A.R. (Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria) organizó, el 25 de junio de 1978, una manifestación por las calles de Sevilla que concluyó en la Audiencia. Las proclamas eran entre otras “Abajo la Ley de Peligrosidad” y “Derogación de las leyes represivas”. En el resto del Estado Español, la manifestación fue convocada por La Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español. El M.H.A.R. formaba parte de esta coordinadora. Tras esta intensa movilización, 1978 finalizó con la eliminación de la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad Social, lo que entró en vigor el 31 de enero de 1979. Esto demostraba, una vez más, que la lucha en la calle era y es la forma de cambiar las cosas. Pero no paró ahí la lucha, ya que el objetivo era acabar con la opresión a LGTBI, objetivo aún pendiente. La lucha permitió que se pasara de la clandestinidad, la represión brutal y la enfermedad mental, al reconocimiento con leyes que garantizan plenos derechos al colectivo LGTBI. El último éxito fue la Ley Integral de Transexualidad en Andalucía, que ahora debe ampliarse a nivel estatal.

Cuarenta años después de las primeras manifestaciones LGTBI, antiguos miembros del M.H.A.R., comienzan a pensar en conmemorar dicho evento histórico. Las agresiones y la discriminación a LGTBI no han parado en todo este tiempo. De la igualdad legal a la real va un largo camino de luchas sociales. Por ejemplo, en la feria de Sevilla de este año, se han denunciado dos agresiones homófobas… Además, el movimiento transexual aun pide una ley de transexualidad justa que acabe con la patologización. La opresión a LGTBI se refleja perfectamente, si no se acentúa, en al ámbito laboral… En este contexto, nace la idea de homenajear los cuarenta años de la manifestación de 1978.

La idea de la conmemoración cuajó en la Plataforma 40 Aniversario, ahora Plataforma Orgullo Crítico del Sur, donde confluyen todas las organizaciones a la izquierda del PSOE y todos los sindicatos de Sevilla. Tras intentar la unión con las ONGs LGTBI que gestionan el orgullo comercial e institucionalizado y ser rechazada, la Plataforma 40 Aniversario decidió  impulsar una manifestación alternativa, con un espíritu anticapitalista, feminista, asambleario, solidario y combativo. Sin embargo, el Ayuntamiento de Sevilla puso muchas trabas para favorecer la marcha del orgullo del “mercado rosa”. Aún así, la manifestación del Orgullo Crítico del Sur logró reunir a un buen número de personas y desfiló desde el Parlamento de Andalucía hasta los Jardines de El Valle. Una vez que se llegó a los jardines de El Valle, se homenajeó la manifestación de 1978 y a todos los participantes que la integraron, al mismo tiempo que se puso en pie que las reivindicaciones que se pedían en el 78, revisadas y actualizadas, estaban vigentes hoy en día y que, sobre todo, las mejoras obtenidas durante los cuarenta años solo habían sido posible gracias a la lucha. “¡¡Orgullo es protesta!!”

Como cada año, y como miembro del Colectivo Acción Anticapitalista, he participado en el día del Orgullo. Siendo heterosexual, anticapitalista y revolucionario, lucho para que LGTBI logren sus derechos civiles y laborales porque es tarea de los y las revolucionarias estar junto a las personas oprimidas y porque así nos unimos la clase trabajadora para enfrentarnos a los responsables de nuestras opresiones y nuestra explotación económica: los capitalistas.

Juan A. Gilabert. Militante de Colectivo Acción Anticapitalista.

domingo, 1 de julio de 2018

Manifestación feminista contra la manada Sevilla 27/06/2018


Movilización contra el machismo sistemático

Ayer volvimos a las calles.

El jueves recibimos otro golpe, uno más, de los muchos recibidos y los muchos que sabemos que aún nos quedan por encajar en esta guerra que hemos declarado al sistema capitalista y su machismo.

Acusados de agresión sexual, condenados por abuso sexual y con sentencia de 9 años de prisión. Pero vuelven a sus casas.

Ya están en la calle.

Pero la calle no es suya, es nuestra, y allí presentaremos batalla.

Van 32 mujeres ASESINADAS por violencia machista en 2018 en  el Estado español, son denunciadas 3 violaciones al día, y solo una de cada 8 violaciones se denuncian. Y la justicia patriarcal nos devuelve a 5 violadores más a la calle.

Estamos en guerra compañerx.

Nos matan, nos maltratan, nos violan, nos usan como objetos… y quedan impunes, dando ejemplo de lo que se puede hacer casi gratis, violarnos. Y están armadxs, porque están en fuerzas de seguridad, en órganos de justicia… SON parte del sistema.

Encierran a la persona a la que violaron en Madrid y a ellos les liberan. Confían en ellos cinco, en que no huirán, que no volverán a violarnos… “nuestra” justicia está confiando en 5 violadores con nuestras vidas como garantía.

El mensaje a las mujeres por parte del sistema fue claro: NO quieren protegernos, nos dejan solas compañeras.

Y la rabia, la frustración, la indignación, la justicia, la dignidad y, sobre todo, el amor, la solidaridad  y la sororidad, nos empujaron un día más de forma irremediable a salir juntxs, como siempre, a nuestro sitio de lucha y con nuestrxs compañerxs.

Y allí estábamos ayer, ocupando uno de nuestros lugares en la sociedad, gritando que no queremos violadores en nuestras calles, que se acabó la justicia patriarcal, que no tenemos miedo, y que la creemos. A ella y a todas las guerreras.

Que vamos a muerte, porque nos va la vida en ello. Porque nos asesinan a diario y no hay cambio.

Exigimos al sistema que use las herramientas que tenga para protegernos por igual, o que las invente. Y si no aseguran nuestra protección, usaremos nuestras armas. Nos protegeremos nosotras. Seguiremos luchando. Que nadie piense que nos quedaremos quietxs esperando que sistema despierte…

Ayer fuimos miles lxs guerrerxs que salimos, más la fuerza de las asesinadas que nos faltan.

Personas que luchamos una vez más contra una resolución judicial de un sistema que no nos representa, ni nos protege. Un sistema que no nos da lo que es nuestro: la libertad.

Y seguiremos saliendo, a NUESTRAS calles, hasta acabar con el capitalismo y el patriarcado. Hasta que entiendan que somos más, más fuertes, más libres, más valientes. 

Y que exigimos un sistema nuestro, feminista, donde la igualdad sea la bandera y la base de la justicia real.

Nadie está solx en esta guerra.

Nosotrxs somos la manada compañera.

Alma Blanco Cazorla, miltante de Colectivo Acción Anticapitalista.


viernes, 18 de mayo de 2018

Desde el anticapitalismo hacia las elecciones municipales




Cada día se hace más evidente que el capitalismo ataca a la mayoría de la población mundial: los niveles de precariedad vital aumentan para las clases populares de los países enriquecidos, condenan a la pobreza y la migración forzada a millones de personas en todo el mundo, la crisis ecológica global no para de agravarse, los voceros del sistema fomentan el racismo, el machismo, la LGTBfobia, etc. para dividir a los de abajo, vuelven a crecer los partidos ultraderechistas en Europa, se extienden las guerras imperialistas, el capitalismo engendra ya su próxima crisis económica… En el Estado español, y especialmente en Andalucía, la salida de la crisis económica solo está favoreciendo a unos pocos, condenando a la precariedad y a recortes estructurales de los servicios públicos a gran parte de la gente trabajadora. En este contexto, es vital y urgente construir alternativas políticas revolucionarias. Ya hemos comprobado en los últimos años las limitaciones y contradicciones de los “ayuntamientos del cambio” que les impiden responder realmente a las necesidades de la mayoría de la población.

Pensando globalmente y actuando localmente, las elecciones municipales del 26 de Mayo de 2019 son una excelente oportunidad para impulsar el anticapitalismo en nuestros pueblos y ciudades. Hay que construir desde abajo una salida anticapitalista a la crisis para que los capitalistas responsables la acaben pagando. Hay que repartir las riquezas, acabar con la precariedad y el desempleo, frenar la escalada represiva estatal, expandir los servicios públicos y, en definitiva, construir democracia popular y justicia social. Estos objetivos deberían plasmarse en programas anticapitalistas locales que propusieran, por ejemplo, el impago de la deuda ilegítima, grandes parques de viviendas en alquiler social, expropiación de viviendas vacías, lucha frontal contra la gentrificación y la especulación urbanística, erradicación de la precariedad laboral, expansión del empleo público de calidad, apoyo decidido a cooperativas sociales y ambientales, expansión de zonas verdes, redes de transporte público densas y eficientes, implantación masiva de energías renovables, fuerte apoyo a la lucha feminista y a los colectivos laborales en lucha, no contratar con grandes multinacionales ni bancos, una banca pública… Las elecciones son un buen momento para que se escuchen y debatan las ideas anticapitalistas de ámbito local y también las de ámbito andaluz, estatal y global, como la necesidad de una reforma agraria profunda, la derogación de las últimas reformas laborales, la LOMCE, los copagos y la Ley Mordaza (entre otras leyes), la expulsión del ejército de EEUU de nuestro territorio, la instauración de una república social que acabe con el caduco Régimen del 78, la apertura de las fronteras a todas aquellas personas que buscan una vida mejor para que no tengan que arriesgar sus vidas, la salida de la Unión Europeo fortaleza y de la austeridad, etc.

Además,  las elecciones son una oportunidad para el impulso y la visibilización de las luchas sociales, como las del movimiento feminista, por pensiones dignas, y de muchos colectivos de trabajadores y trabajadoras en lucha como las de las subcontratas de Movistar o las profesoras interinas en educación.

Un programa municipal anticapitalista debe construirse desde abajo mediante la participación popular en asambleas y herramientas de participación en internet. La construcción desde abajo debería impregnar todo el proceso municipalista, desde el programa a la confección de las listas y el desarrollo de la campaña. Esta manera de funcionar radicalmente democrática construye un poder popular que va más allá de épocas electorales y se refleja en una práctica realmente transformadora en las instituciones, ya sea desde el poder de las alcaldías o en la oposición. Una acción institucional cuya única prioridad es el apoyo de las luchas en la calle y los centros de trabajo, y la construcción de poder popular alternativos al de las instituciones capitalistas. Orientar el trabajo municipal a canalizar las luchas sociales hacia la aprobación de mociones que no se cumplen, desarticulan y desaniman dichas luchas es un error grave. Tenemos que hacer todo lo contrario: hablar en los plenos municipales, por encima de las cabezas de los políticos del sistema, para la gente que lucha, con sus mensajes, al tiempo que las apoyamos con todas nuestras energías y de forma prioritaria para arrancar reformas parciales de las manos de los políticos del Régimen al tiempo de vamos construyendo el poder popular que acabe echando para siempre a esos políticos y acabando con sus instituciones burguesas de democracia de cartón piedra. La acción desde las alcaldías podrá enfrentarse con potencia al sistema solo si se apoya en un poder popular robusto y anticapitalista que tenemos que ir construyendo desde ya, desde una oposición combativa, asamblearia y solidaria en las calles.
Colectivo Acción Anticapitalista