lunes, 15 de mayo de 2017

L@S NUEV@S PSICÓLOG@S CLÍNIC@S NO PODEMOS TRABAJAR

Esto es una denuncia de la situación injusta en la que nos encontramos muchas psicólogas y psicólogos en el Estado español. Resulta que después de terminar nuestros estudios universitarios de Grado, quienes queremos dedicarnos a la Psicología clínica (o sea, la mayoría de las personas que estudiamos esta carrera) nos encontramos con que no podemos ejercer. Sí, quienes queremos atender a pacientes en consulta, NO PODEMOS TRABAJAR.
¿POR QUÉ NO PODEMOS TRABAJAR? 
¿Porque no hay trabajo? No. Trabajo sí hay. De hecho, somos bastantes l@s que nos hemos reciclado y estudiado ésta como segunda carrera buscando una opción para ganarnos la vida ante la profundacrisis económica que estamos atravesando y la gestión que los gobiernos están haciendo de ella para que la paguemos los trabajadores y trabajadoras, con la precarización cada vez mayor del empleo y los recortes y la privatización de los servicios públicos.
¿Porque cada vez hacemos menos falta? No. Hacemos falta, y mucha. El índice de suicidios ha subido un 20% desde el inicio de la crisis, convirtiéndose en la principal causa de muerte externa con el doble de muertes que los accidentes de tráfico. Y eso es sólo un ejemplo de los casos más graves, porque esta crisis que tanto sufrimiento está acarreando conlleva un nivel de estrés y dolor en muchas personas que no siempre llega a reflejarse en situaciones tan extremas como el suicidio.
¿Porque sobramos psicólog@s? No. En España hay 4,3 psicólog@s por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de la media europea, que es de 18 psicólog@s/100.000 habitantes. En Alemania esta cifra asciende a 50, y en países como Suecia o Finlandia se eleva hasta 70.
Entonces, ¿cuál es la causa de que no podamos trabajar?El motivo es que se nos exige una formación extra después del Grado, con dos posibles vías habilitantes para poder ejercer nuestra profesión: presentarnos al examen de Psicólogo Interno Residente (PIR) o matricularnos en el Máster de Psicología General Sanitaria(MPGS). Tomando ambas opciones en conjunto o por separado, indistintamente, lo que existe es un auténtico cuello de botella a causa de las pocas plazas disponibles.
Anualmente se ofertan en torno a 125-130 plazas de PIR -que permite el acceso a la residencia en la sanidad pública, tras la cual se está habilitad@ para ejercer en consulta pública o privada- y se presentan en los últimos años más de 30 psicólog@s por plaza. En el caso del Máster de Psicología General Sanitarialas ratios son igual de escandalosas, por no hablar de precios y de los criterios de selección para acceder al mismo.
¿CUÁL ES LA REALIDAD QUE NOS HA LLEVADO A ESTA ABSURDA E INJUSTA SITUACIÓN?
Se trata de la aprobación de la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública, con la que, con la excusa de regular la Psicología clínica como profesión sanitaria, impusieron estos criterios de formación, en la línea de las vergonzosas reformas educativas del Plan Bolonia. Unos criterios que, sin duda,siguen la pauta de la privatización de la educación bajo las directrices de la Unión Europea. Son de sobra conocidos -y sólo hay que consultar los Presupuestos Generales del Estado-los recortes que en los últimos años se han llevado a cabo en servicios públicos tan básicos como la educación y la sanidad. Recortes que van de la mano de una privatización de los mismos, más o menos encubierta según el caso.
Un tercio de las plazas ofertadas para el MPGS se encuentran en universidades privadas, y continúan surgiendo como champiñones cada año las privadas que ofertan este máster, ante la perspectiva asegurada de negocio. A estas universidades acuden quienes pueden pagarlo. Una vez más, se trata de educación (y en este caso, también posibilidad de acceder al mercado de trabajo) para ricos. Porque estamos hablando de que en que la universidad pública el precio medio del MPGS, que se realiza a lo largo de dos años, era el curso pasado de 2.704,5 euros, mientras que el precio medio en las universidades privadas ascendía a algo más del triple.
¿QUÉ PODEMOS HACER PARA CAMBIAR ESTA INJUSTICIA Y PODER ACCEDER A UN TRABAJO?
En primer lugar, y como ya hemos comentado anteriormente, el número de psicólog@s en la Sanidad pública es absolutamente insuficiente, cuando la atención psicológica no es un lujo, sino en muchos casos una necesidad; esto debería valorarse más aún ahora que la Psicología ha pasado a considerarse legalmente como una profesión sanitaria. Por este motivo, las plazas para Psicólogo Interno Residente, así como las de profesionales de la Psicología que trabajan de forma permanente en la atención pública, deberían incrementarse considerablemente.
Por otra parte, en ningún caso debería ser necesaria la realización obligatoria de un máster para poder ejercer la práctica profesional, y mucho menos un máster al que una mayoría de candidat@s no tiene posibilidad de acceder.
Por todo ello, llamamos a estudiantes, psicólog@s y usuari@s a movilizarnos para denunciar esta situación y exigir una atención psicológica pública de calidad y unas condiciones dignas de acceso al trabajo para l@s profesionales de este sector.
Marta Castillo



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